Este tema es un ejemplo palpable de cómo a veces el desconocimiento puede generar opiniones equivocadas. Voy a tratar de poner algo de perspectiva en un tema que es delicado, sobre todo porque toca a una persona intachable y de una trayectoria impecable.
Bruno Stagno no se "autonombró", como han sugerido -e incluso afirmado con perversa seguridad- algunos. No pudo hacerlo. A los embajadores los nombra por ley el Consejo de Gobierno. Y el Consejo de Gobierno, sin la presencia de Bruno, valga la pena mencionar, ratificó por unanimidad su nombramiento. ¿Cómo no hacerlo si el exCanciller es un diplomático avezado y reconocido internacionalmente por su capacidad e integridad?
Estoy seguro que la mayoría de quienes tan ligeramente han acusado a Bruno de carencias éticas ignoran esto. Habrá otros que no tengan el beneficio de la ignorancia, sino que actúan malintencionadamente y se cobran deudas de esta forma tan rastrera. Pero lo cierto es que no hay abuso de poder ni nada por el estilo. Quienes conocemos a Bruno Stagno sabemos que es una persona intachable, íntegra y honesta.
¿Cuál es la falta? Una verdaderamente menor. Se acusa a Bruno de haber firmado la carta donde se solicita al Consejo de Gobierno cesar a Jorge Urbina como embajador ante la ONU, nombrarlo ante los organismos internacionales con sede en Holanda, y nombrarlo a él mismo como embajador ante la ONU. Esto último es una omisión de parte de Bruno porque habría sido mejor que la carta en cuestión firmara el Vicecanciller, pero no constituye ni por asomo una transgresión ética, pues la solicitud por sí sola no constituye el nombramiento, potestad reservada, como lo indiqué antes, al Consejo de Gobierno. Además se dice que él formalizó el trámite para concretar el acuerdo del Consejo de Gobierno. Igual, esto pudo haber sido firmado por el Vicecanciller. Pero no hay en esto más que descuido administrativo, nunca la intención de abusar de su puesto. Repito, el nombramiento fue hecho por el Consejo de Gobierno, no por el exCanciller.
No puede haber conflicto de intereses cuando las acciones que se señalan como causantes de la transgresión no son las que originan el "beneficio" para el acusado. Y aquí quien en definitiva realizó el nombramiento fue el Consejo de Gobierno.
Como nota adicional me parece muy desafortunadas las declaraciones del procurador de la ética en el periódico La Nación del día de hoy al adelantar criterio sobre un caso que no ha sido puesto a su consideración. Uno esperaría más mesura de quienes resguardan el cumplimiento de la ley.
Ojalá que por ignorancia, demagogia y maledicencia no privemos al país de un representante en el exterior del calibre de Bruno Stagno.