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miércoles, 2 de abril de 2014

Sobre situación fiscal y lo que pueda pasar

He comenzado a leer por ahí que algunos quieren desde ya endosarle al Gobierno de la Presidenta Chinchilla responsabilidades futuras, sobre todo ante un eventual deterioro de la situación fiscal. Vale la pena hacer algunas reflexiones sobre este tema, para que quede ahí como referencia para el futuro.

Lo primero que hay que decir es que el origen del déficit se encuentra en la política anticíclica que aplicó el gobierno de don Oscar Arias para compensar los efectos de la crisis financiera mundial del 2008, la peor de los últimos 70 años. Para este propósito, se utilizaron recursos públicos para capitalizar los bancos estatales, de manera que el crédito no dejara de fluir al aparato productivo nacional. En esa dirección se ejecutó un Plan Alimentario que garantizó el suministro de granos básicos, pero además estimuló la actividad agrícola. En la misma línea se agilizó la ejecución de algunos proyectos de infraestructura con fondos del presupuesto. Y así con un conjunto de medidas, recogidas en el Plan Escudo, que tenía como objetivo intentar compensar la desaceleración económica y proteger el empleo.


Pero más importante aún, se reforzaron los presupuestos de los programas de asistencia social, de educación y seguridad, a partir de la premisa de que los que menos tienen debían ser protegidos del embate de la crisis, y que, sobre todo, la pérdida de ingreso familiar no terminara hipotecando el futuro de los jóvenes que se verían obligados a abandonar sus estudios para sumarse prematuramente a la fuerza laboral. Gracias a esta medidas, el país pudo atenuar el golpe. Pero por supuesto que tuvo un precio: el déficit fiscal. Ya desde ese momento el mismo Presidente Arias señaló la necesidad de una reforma tributaria, cuya discusión tuvo que ser pospuesta por la imperiosa necesidad de aprobar la agenda complementaria al TLC con Estados Unidos, proceso que tomó casi tres años del trabajo legislativo.

Desde los primeros días de su Gobierno, la Presidenta Chinchilla llamó la atención sobre el déficit fiscal. Pero no solo lo advirtió, sino que decidió coger el toro por los cuernos, y plantear, a los pocos meses de haber asumido la Presidencia, un proyecto de solidaridad tributaria para equilibrar las finanzas públicas. El proyecto contemplaba varios componentes, uno que pretendía aumentar los ingresos, otro que dotaba de instrumentos a la administración tributaria para mejorar la recaudación, y la aplicación de una política de contención del gasto, que junto a una importante mejora en los niveles de recaudación permitió que el déficit no se elevara aun mas.

Pese a todos los obstáculos que desde un directorio legislativo hostil se le pusieron al plan, el mismo fue aprobado con votaciones calificadas que denotaban un gran consenso legislativo, antes de ser traído abajo por la Sala Constitucional. Pese a esto, pese al enorme costo político que tuvo para el Gobierno, y pese a que se acababa el tiempo (algunos podrían haber optado por dejarle el problema al Gobierno entrante sin opciones planteadas), pero conscientes de la gran responsabilidad que requiere este tema, el Ministro Ayales inició un proceso de dialogo amplio y comprensivo del tema fiscal, incluyendo temas de control de gasto y mejora recaudatoria. De este proceso quedan documentos importantes y algunas propuestas que pueden servir de base para la elaboración de una agenda comprensiva o gradual para enfrentar este problema.

El problema del déficit fiscal no es nuevo ni tiene amenazas ocultas. Se ha hablado de esto con amplitud y transparencia, se han puesto todos los elementos sobre la mesa y se dejan algunos cursos de acción sugeridos. No hay misterios, datos ocultos ni sorpresas. El 9 de mayo la situación será la misma sobre la que se ha venido advirtiendo y la que se ha venido enfrentando con responsabilidad desde el 2010. A partir de ese 9 de mayo, cómo se decida enfrentarla y las consecuencias de esas decisiones será entera responsabilidad de las nuevas autoridades.

4 comentarios:

roman venegas dijo...

Que risa, entonces lo "bueno" si es que hicieron algo, tampoco es responsabilidad de este gobierno en el futuro?

Roger Mendez Benavides dijo...

¡Gallardo y toda la plana del poder ejecutivo son irresponsables! La culpa se los está comiendo y ahora salen a vender escapularios para endosarle la solución al nuevo gobierno. Pero claro, las comisiones por el contrato de OAS ya empezaron a ser depositadas en los bancos: fino gobierno el suyo Gallardo.

Roberto Gallardo (@robertogallardo) dijo...

Roger: está usted dispuesto a defender esa acusación que está haciendo en un tribunal de justicia? Le exijo una disculpa inmediata, de lo contrario va a tener que ir a probar esa calumnia en un tribunal. Le doy 72 horas para que se retracte

monik425 dijo...

Bottom line, la culpa no fue de Laura Chinchilla sino de Óscar Arias