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viernes, 12 de diciembre de 2014

Interés nacional sobre interés politico

No es posible minimizar las consecuencias que podría tener el levantamiento del veto que la expresidenta Laura Chinchilla le aplicó a la reforma del Código Procesal Laboral. De entrar a regir los artículos vetados, se habrá menoscabado de manera irreversible la posibilidad de los gobiernos de proteger a los usuarios de servicios públicos, y otorgará una ventaja que potenciará la capacidad de coacción de los sindicatos del sector público y de su partido político aliado, el Frente Amplio.

 Tal vez el panorama quede más claro utilizando como referencia la recién finalizada huelga en Japdeva. Todos aplaudimos la rápida acción de la Fuerza Pública para retomar el control de los muelles. De la misma forma, celebramos la rápida contratación del personal externo que permitió reanudar los servicios portuarios al día siguiente de iniciada la huelga. Si se levanta el veto, eso ya no será posible.

 El artículo 394 del proyecto vetado estipula específicamente la prohibición de contratar de trabajadores o trabajadoras temporales para sustituir a los huelguistas, cosa que solo se podría hacer hasta que los tribunales declaren el movimiento como ilegal. Pero, aquí hay otra trampa. En el caso de Japdeva la huelga se declaró ilegal —10 días después de iniciada—, porque a criterio del juez los muelles prestan un servicio público, en los que están prohibidas las huelgas. Pero precisamente otro de los artículos vetados permite las huelgas en servicios públicos, y, por lo tanto, no habría razón para la ilegalidad y el movimiento podría prolongarse sin que el Gobierno tuviese la posibilidad de restablecer el servicio.

 No es difícil imaginar lo que esto podría significar. Muelles, aeropuertos y hospitales cerrados indefinidamente, sin posibilidad de ofrecer mas que los servicios que los sindicatos accedan restablecer. En una panorama como este, es claro que los gremios tendrán la sartén por el mango. Y a todo el pueblo costarricense en el sartén.

 Desafortunadamente, en el debate alrededor de este tema el Gobierno no se ha referido con claridad a esta amenaza. El único criterio que anima al Ejecutivo en este momento es político: mantener los apoyos necesarios para preservar el directorio legislativo el próximo 1ero de mayo. Por puro cálculo político, el Gobierno podría debilitar al país frente a la acción sindical. La consecuencias que esto tendría serían impredecibles. Y constituiría un acto de suprema irresponsabilidad de un Gobierno que busca victorias pírricas en el corto plazo, pero que derivarán en derrotas aplastantes en el futuro.

 Es absolutamente necesario adoptar muchas de las reformas que se aprobaron en este proyecto. Pero el costo no puede ser otorgar prebendas profundamente antidemocráticas a grupos de interés particulares. Permitir huelgas en servicios públicos sin la posibilidad de contratar personal para mantener la provisión de servicios esenciales es una concesión que va en contra del interés nacional, que debería tener precedencia sobre el interés político de corto plazo.

martes, 2 de diciembre de 2014

Aprender a bailar

Estos primeros meses del gobierno de Luis Guillermo Solís pueden resumirse en una sola frase pronunciada por el Presidente mismo: no es lo mismo verla venir que bailar con ella. La verdad incontrovertible que esta pública admisión revela, tiene una explicación mas o menos sencilla y consecuencias realmente muy complejas.

 La campaña electoral del 2014 se desarrolló básicamente sobre dos premisas: una, que la situación del país era tan extrema que se requería un cambio a toda costa. La otra, mas aventurada como está empezando a descubrir el Gobierno, era que el cambio era posible simplemente si se tenía la voluntad para concretarlo.

No se recuerda una campaña electoral en donde se pintara una imagen tan sesgada del país. Un observador extranjero habría tenido muchos problemas para identificar, en la vivencia cotidiana de la gente, las señales de la debacle de proporciones bíblicas que se vaticinaba para este sufrido pueblo.

Ahora estos excesos han vuelto para acosar al Gobierno. Cada vez es mas claro que las cosas no estaban, ni se venían haciendo, tan mal como se dijo. No solo se continuó con algunas políticas importantes (en seguridad, en lo social, en política monetaria, en comercio exterior y en relaciones exteriores, entre otras), sino que el mismo Presidente se queja, aparentemente sorprendido, de esta percepción negativa de la situación del país. “Veo y siento en el extranjero mucho optimismo sobre inversión económica, regreso acá y veo todo un irónico pesimismo” expresó en redes sociales y en una conferencia de prensa; “hay una actitud como si se estuviera acabando el mundo” . Siembra vientos…

Si las cosas al final no estaban tan mal, ¿cómo concretar ese cambio nebuloso que se prometió en campaña? En lo sustantivo a lo sumo se deben realizar algunos ajustes. ¿Pero cambios de fondo, nuevos paradigmas? Ninguno hasta ahora. Ante la falta de claridad, se ha apostado desproporcionadamente por lo simbólico, la iza de banderas, la poda de arbustos, la declaratoria del maíz como patrimonio cultural. Y eso, que podría ser mucho en otro momento, es poco para un gobierno que como este prometió un cambio que no tenía, ni parece tener, definido con certeza.

La segunda premisa que sustentó la campaña del PAC, es posiblemente la mas peligrosa y la que le costará mas al Gobierno: que el cambio era posible con tan solo hacer un esfuerzo mayor. Que el cambio dependía de la "voluntad política" que, aseguraban señalando acusadoramente, los anteriores gobiernos no habían tenido.

La verdad es que –tal y como cándidamente lo admitió el Ministro de la Presidencia en el caso del costo de los combustibles-, desconocían cómo funcionaban las cosas. Así fue como se lanzaron esas promesas audaces que se veían muy bien en la prensa, pero que volvieron para aterrorizar al Gobierno: bajar el precio de la luz ("YA, no en tres meses"), disminuir el costo de la gasolina ("en las primeras semanas"), cerrar CONAVI ("y sus hermanitas perversas COSEVI, Concesiones, el CTP"); clausurar ("el primer día") la DIS, nombrar a todo mundo por concurso ("Mariano Figueres NO tendrá cargo en este Gobierno”). La implacable realidad del ejercicio político ha obligado a la rectificación, con un alto costo político en un entorno en donde la población no encuentra ya ningún consuelo en ese millón de votos que le aportó al PAC.

Lo cierto es que la complejidad del Estado costarricense, hasta ahora una excusa según algunos, impone, para poder acometer los cambios que se necesitan, la necesidad de forjar coaliciones amplias a partir de un ejercicio claro de definición de prioridades y ámbitos de negociación. Creer que esto se logra llamando a un diálogo con partidos políticos y grupos organizados, en una especie de Asamblea Legislativa paralela como lo hizo el Gobierno, es una muestra más de la ausencia de una visión estratégica, así como de una gran confusión en la conducción política.

Y poco ayuda la ambiguedad del Gobierno, que por un lado dice querer abrir espacios y por el otro golpea incesantemente a la oposición, aparentemente envanecido todavía por su triunfo electoral del que insiste en extraer conclusiones complacientes. Tampoco ayuda la debilidad política del que debería ser su principal enlace con la Asamblea, cuestionado por tirios y troyanos, y cuya propensión a cometer errores lo ha convertido en una pesada cruz para el Presidente.

La consecuencia mas grave de todo este entuerto es una población cada vez mas impaciente, y como lo comienzan a demostrar algunas mediciones de opinión pública, capaz de pasar del entusiasmo a la desazón en muy poco tiempo, ahora tal vez mas propensa a optar por alternativas que en el pasado ha descartado como alejadas de la idiosincracia costarricense. Ojalá que ese no termine siendo el legado de un gobierno que se tiró a pista sin saber bailar.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Bajar la pobreza o bajar la cifra de pobreza?

Posiblemente no hay un objetivo de política social que concite mayor apoyo que el de reducir la pobreza. Este flagelo, que como lo ha dicho Mouhammad Yunnus, es una construcción social y no un estado natural, requiere de un esfuerzo interinstitucional sostenido, con el objetivo de construir las condiciones necesarias para romper los círculos viciosos reproductores de la pobreza. Este es un proceso que para exhibir resultados requiere de tiempo, que permita a las personas contar con las capacidades para lograr su inserción exitosa en el mercado laboral, que es la solución permanente de la pobreza.

En muchos casos sin embargo, se necesita acudir a los subsidios directos para atender necesidades básicas, sobre todo las de los mas pobres. Se trata de un tema de subsistencia y que para ser efectivo debe ir acompañado de la atención integral de patologías sociales como drogadicción, alcoholismo y prostitución, mientras se espera que los objetivos de mediano plazo se cumplan. El gasto de este tipo es inevitable, y está siempre previsto en los presupuestos de la inversión social.

Pero, una cosa es ejecutar políticas asistencialistas y otra sacar a la gente de la pobreza. En Costa Rica, que se utiliza un nivel de ingreso familiar para determinar quien está por encima o por debajo de la línea de pobreza, una transferencia económica puede aumentar el ingreso familiar al punto que mediante este mecanismo se les saque de la pobreza. Será, sin embargo, una condición temporal, porque, a menos que se quiera actualizar permanentemente el monto del subsidio –insostenible para las finanzas públicas-, eventualmente la inflación anulará el efecto económico de la transferencia, con lo que la familia que la recibe volverá a caer en la pobreza.

De ahí que hay que hacer una diferenciación entre el objetivo de bajar la pobreza y el de bajar la cifra de pobreza. Lo primero es complejísimo y requiere, además de todo lo mencionado, de un entorno económico dinámico. Lo segundo es más fácil y puede obtenerse con cierta rapidez y facilidad, pero no es sostenible.

Hago esta reflexión a la luz del objetivo de reducir a la mitad la cifra de pobreza extrema planteado en el Plan Nacional de Desarrollo. Como se estipula en el PND, las necesidades básicas que se pretenden cubrir para lograr este objetivo se refieren a “alimentación, pago de alquiler domiciliario, salud, vestido, enseres del hogar, servicios básicos y otros” . Es decir, un subsidio directo para asumir esos gastos. El monto que se otorgará sin duda terminará elevando el ingreso familiar de manera que superará el umbral de la pobreza extrema, aunque probablemente no será suficiente para salir de la pobreza.

La solución permanente no puede descansar solo en esquemas de este tipo. Un esfuerzo como este, en el que se invertirá ¢130,000 millones en cuatro años, requiere de políticas complementarias. La cifra de pobreza extrema posiblemente baje, pero solo provisionalmente. Y el éxito temporal no debería ser el derrotero de la política social.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Una mejor oposición sería un gran cambio

Algunos meses después de dejar la Presidencia de Brasil, le pidieron a Fernando Henrique Cardoso su opinión sobre algunas medidas que había tomado el gobierno del PT, encabezado por el entonces Presidente Lula. "Están haciendo lo que había que hacer, que es lo que hacíamos nosotros", contestó el expresidente brasileño. "La única diferencia es que no los tienen a ellos de oposición".

Gobernar es un ejercicio complejo. Para muchos, esto no es mas que una excusa. Pero muchos de los que piensan así, casi que me atrevería a decir que todos, nunca han estado en gobierno. Desde esa ignorancia es fácil sostener ciertas posiciones. Pero una vez que se tiene la manija del poder político, las cosas cambian radicalmente. Ya lo dijo el presidente Solís: "no es lo misma verla venir que bailar con ella". Peor aun si no se sabe bailar, o se baila mal.

El conflicto en torno al contrato de concesión para la construcción de una terminal de contenedores en Moín, es un ejemplo perfecto de lo que menciona FHC. Muchos de los que hoy en el Gobierno defienden a capa y espada "la legalidad" y "el clima de inversión", se oponían exaltados a la "entrega de  la soberanía", exigían diálogos "amplios y patrióticos", y prometían en sus propuestas electorales, -como lo hizo el PAC-, "la renegociación de los contratos de concesión de puertos". Activistas de izquierda, ambientalistas y hasta exdiputadas que se oponían a la TCM, son ahora adalides del libre comercio, la competitividad y la eficiencia en los puertos. Empezamos a oír a conspicuos miembros de la "sociedad civil" a utilizar razonamientos basados en el Doing Business y los informes de competitividad global del Banco Mundial y la OCDE, como argumentos para impulsar el desarrollo (aunque hay que decir que esta vena capitalista de algunos de esos izquierdistas con bolsillo de derecha se empezó a manifestar en la piñata que fue la campaña electoral del PAC, en donde algunos afortunados recibieron centenas de millones de colones). Los argumentos antes catalogados como "neoliberales" tienen una tonalidad particular en boca de los conversos.

Igual pasaba con "la crisis". En la campaña electoral se pintó un escenario de crisis, estábamos, según algunos, al borde del caos social. El país se caía a pedazos. Desde esta lógica, se imponía un cambio a toda costa. Y la campaña electoral giró sobre esa premisa, reforzada por el discurso apocalíptico de todos los partidos de oposición, y la desesperante ambigüedad del partido oficial. Pero pasados 6 meses de gobierno, el Ejecutivo "descubre" que el país no está mal. El mismísimo presidente, obligado ahora sí a promocionar al país para atraer inversión, se queja, aparentemente sorprendido, de esta percepción negativa de la situación del país. “Veo y siento en el extranjero mucho optimismo sobre inversión económica, regreso acá y veo todo un irónico pesimismo” expresó hace apenas unas semanas en redes sociales. Y lo reafirmó en una conferencia de prensa, tal como lo informaron los medios: “presidente Solís niega crisis y dice que “hay una actitud como si se estuviera acabando el mundo”". Siembra vientos...

Pero además, no ha habido, en lo esencial, ningún cambio en las políticas públicas que se habían venido ejecutando. Porque en el fondo, lo que se estaba haciendo era lo que se tenía que hacer. En política monetaria, en lo social, en salud, en educación y sobre todo en infraestructura, ámbito en el que pasarán los próximos cuatro años ejecutando proyectos que se dejaron listos, no hay "cambio". El único -para mal-, es en política fiscal, con lo que en la de menos el tan cacareado cambio terminará mas bien provocando un desmejoramiento de la situación del país. De tanto decir y querer hacernos creer que el país estaba en crisis, podrían terminar provocando, por impericia, una de verdad.

Todo esto es producto de, ahora sí, tener las riendas. No es ya imaginarse como será eso de gobernar y decir lo primero que uno cree que quiere oír la gente, es tener que hacerlo guardando los complejos balances que requiere conducir un país. Se dan cuenta, no les queda mas remedio, que la realidad es otra. Dentro de cuatro años, cuando posiblemente estén de nuevo en la llanura, tal vez, con un mejor conocimiento de lo que se trata esto, sean una oposición más responsable. Ya eso sería una gran ganancia para el país, y un cambio, ahora sí, verdaderamente valioso.


domingo, 12 de octubre de 2014

63 aniversario del PLN: es hora de actuar

El Partido Liberación Nacional llega a su 63 aniversario sin haber hecho un esfuerzo institucional, sistemático y riguroso, por entender los acontecimientos que derivaron en un resultado electoral que plasmó con toda crudeza el rechazo de la gente. La respuesta de las autoridades del partido, de las que se esperaba otra cosa en esas circunstancias, ha sido insuficiente y mal orientada. Se ha optado, con una gran ligereza, por explicaciones tradicionales de las que han derivado respuestas igualmente tradicionales. No hay, en nada de lo que se ha hecho, una señal clara de cambio. Tenemos que saber qué pasó para saber qué hay que hacer.

Miles de liberacionistas a lo largo y ancho del país, siguen esperando una señal que no llega de parte de su dirigencia, sin entender por qué se actúa como si nada hubiera pasado, y viendo con gran desazón -y no poca indignación-, como algunos comienzan desde ya a hablar de elecciones futuras. Si no se hace un ejercicio serio de comprensión de las razones políticas por las cuales el partido perdió la confianza de la gente, y se plantean las bases para un impostergable proceso de renovación que vaya mas allá de lo cosmético, será muy difícil que los liberacionistas salgan nuevamente a las calles enarbolando la bandera verdiblanca. Los militantes de base parecen entender, con mas claridad que la cúpula del Partido, que si se sigue actuando de la misma manera, de seguro cosecharemos los mismos resultados. Las promesas de victorias futuras como acicate al orgullo liberacionista, es una muestra evidente de una concepción de la acción política profundamente despegada de la realidad actual.

La dirigencia del PLN no ha hecho hasta hoy ninguno de los gestos políticos que se esperan cuando una partido político sufre una derrota de la magnitud de la debacle del 6 de abril. No se produjo la renuncia inmediata del Comité Ejecutivo, que era lo esperable. Pero además lo que se ha hecho es confuso y no parece tener objetivos claros. La solución que se planteó fue la conformación de  múltiples comisiones para reflexionar sobre diferentes tópicos, una medida que mas bien parece tomada para salir del paso y aplacar las críticas que otra cosa. En un entorno caracterizado por una ciudadanía mucho más crítica e informada, tratar de comprender el comportamiento político del ciudadano del siglo XXI utilizando razonamientos del siglo XX, es muestra de un desfase político y, sobre todo, mental, cuya superación es requisito para devolverle a los liberacionistas la esperanza de un resurgimiento del partido que transformó a Costa Rica.

De que hagamos ese esfuerzo mucho mayor para entender qué cambió y cuando, cómo nos hemos venido separando de la gente y qué tenemos que cambiar como requisito ineludible para definir una ruta hacia la revitalización del partido que Costa Rica necesita, dependerá que el liberacionismo pueda tener razones para salir a apoyar a un PLN que vuelva a ser una opción legítima para propiciar los cambios que el país necesita. La experiencia histórica muestra que el PLN es el partido político con la vocación, las ideas y la gente que se requiere. Pero si seguimos actuando como si nada hubiera pasado, las banderas seguirán guardadas, recogiendo el polvo del desánimo, del escepticismo y del olvido. 

viernes, 22 de agosto de 2014

¿Entonces? ¿Era el desempleo 18% o no?

Hace exactamente un año, en medio de la campaña electoral y apenas unas semanas antes de ser designado candidato a diputado por el PAC, el actual Presidente de la Asamblea Legislativa anunció dramáticamente al país que la cifra de desempleo, que en ese momento se situaba en 9% según el INEC, alcanzaba en realidad un astronómico 18%. La cifra absoluta de desempleados, según Henry Mora y; el Observatorio de la Coyuntura Macroeconómica de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), ascendía a poco menos de 446.000 personas, más del doble de las 209.000 que se estimaba en la Encuesta Continúa de Empleo del INEC.

 En ese momento y por puro cálculo electoral, algunos estaban dispuestos a dejar pasar cualquier carencia metodológica -y había muchas que fueron señaladas por el INEC en su momento-, con tal de dar por buena una cifra tan negativa. El  anuncio de Mora cayó en tierra fértil, al punto que incluso algunos medios de comunicación organizaron encuentros, no para valorar si la temeraria afirmación de Mora y el Observatorio tenía fundamento, sino mas bien para disputar la validez de la cifra del INEC. Con un debate público sesgado que tendía a otorgarle a las cifras mas negativas una legitimidad automática, no pocos se apresuraron a adoptar el 18% como el dato correcto, y algunos incautos terminaron creyéndose esta falacia construida con un evidente interés político.

Quienes tratamos de llamar la atención sobre esta temeridad intelectual recibimos, como era de esperarse en medio de la campaña política, toda clase de epítetos. Pero como bien dice el refrán, para verdades el tiempo. Hace unos días el Gobierno de la República, el Gobierno de su partido, anunció una política de empleo basada en las cifras oficiales del INEC (aun cuando utiliza incorrectamente en mi criterio la Encuesta de Hogares siendo que la Encuesta Continua de Empleo es aun mas rigurosa para analizar el desempleo). Claro, si se hubiera dado por cierta la estrepitosa cifra de Mora y se hubiese aceptado como premisa para la formulación de una meta de empleo,  217,000 nuevos puestos de trabajo en cuatro años habría parecido no solo una meta poco ambiciosa -como ya fue caracterizada por muchos-, sino además insignificante y despegada de la realidad.

Pero ya ven, ni siquiera el Gobierno de su partido compró el desaguisado del 18%. Hay que recordar esto. Tal vez así no volvamos a oír -ni ponerle atención-, a estos ejercicios tan poco rigurosos  en el futuro.

lunes, 4 de agosto de 2014

Levantamiento de vetos, cálculo político y las ilusiones perdidas

El tema del levantamiento del veto presidencial que hizo el Presidente Solís ha desatado un debate al que debe ponérsele mucha atención. Las implicaciones para el país desde el punto de vista del ejercicio democrático son muy profundas. Avalar la posibilidad de levantar vetos presidenciales agrega otro elemento que refuerza la precariedad de las decisiones públicas, en contra de las cuales se cuenta ya con una infinidad de posibilidades legales.

 Pero además de esto, parece despuntarse ya la verdadera intención del ejercicio: probar, con un acto mas o menos inocuo, si el levantamiento de un veto se sostiene legalmente, de cara al levantamiento que en realidad se quiere concretar, y que es el que le deben a su aliado en el congreso: el veto a la reforma del código procesal laboral.

 Los artesanos, ilusionados por la posibilidad de no moverse de donde han trabajado por 25 años, pareciera que están siendo utilizados como conejillos de indias en medio de un juego político que es en realidad mas grande que sus intereses.

 La apuesta es inteligente: se levanta un veto que beneficia a un pequeño grupo, que puede generar apoyos en la ciudadanía, no se genera mucho rechazo y se valora lo que pasa en los ámbitos judiciales, en donde con certeza va a terminar siendo dirimido este tema. No habría sido lo mismo si hubiesen levantado el veto a la reforma al código procesal laboral, porque aquí la reacción en contra habría sido muy intensa, por beneficiar directamente a un sector que no cuenta con mucha simpatía social como son los sindicatos. Por eso mejor intentarlo con algo poco controversial, para no meter ruido y sobre un tema que le podría resultar "popular" a la Sala Constitucional.

Si el levantamiento al veto pasa el filtro al que se le va a someter ante la Sala y otras instancias judiciales, el Gobierno tiene vía libre para levantar el veto de la expresidenta Chinchilla a la reforma al código procesal laboral. Pero si no se mantiene y hay que echar marcha atrás, se habrá cometido una injusticia enorme con los artesanos, habiéndoles creado expectativas que no se fundaban en un sentido de solidaridad o justicia, sino en el cálculo político.

 Despertar la ilusión de la gente y no cumplir después, es de las cosas que mas debilita a las democracias. Ojalá no nos pase.

lunes, 21 de julio de 2014

Sobre juicio de doña Laura vs Rodríguez Baldi

Oyendo a la Presidenta del Tribunal del juicio de doña Laura Chinchilla contra Rodríguez Baldí, dice que se absolvió a este tipo porque no se demuestra "objetivamente" que la publicación que hiciera en su Facebook haya causado daño al honor de la expresidenta.

Si decir falsamente -porque quedó claro en el juicio que no fue así-, que doña Laura había comprado una propiedad de $2,5 millones, que tiene acciones en una empresa de generación eólica y que ha aumentado su bienestar material de manera acelerada no constituyen afirmaciones que dañan el honor, pues no tengo idea de qué podría serlo.

Y no se trata, como algunos han empezado a decir, de la defensa del derecho a criticar, a vigilar e incluso a insultar a los funcionarios públicos. Se trata de no decir cosas que sean falsas y no atenten en contra del honor de las personas. Nadie, en aras de la libertad de expresión, tiene derecho a llamar a nadie ladrón sin tener pruebas para sustentar semejante acusaciones. Estas cosas debilitan, al contrario de los que algunos piensan, a la democracia.

Quienes hemos fungido en cargos públicos sabemos que estamos expuestos al escrutinio público, que es además 24/7 en esta época de las RRSS. Uno sabe que hay que aguantar palo, porque es consustancial a la naturaleza de los cargos públicos. Pero eso no debería significar que esa flexibilidad, esa tolerancia no tenga límites, como parece derivarse de lo que la Presidenta del Tribunal dijo. Si aceptamos como cierta esta premisa, sólo a quienes no les importe su honor aspirarán a cargos públicos. Y no se sí esa gente es la que queremos al frente del país.

miércoles, 9 de julio de 2014

Diferencias entre el salario de un catedrático en la UCR y el de un Ministro

Alguna gente me ha preguntado sobre las diferencias que hay entre los salarios de catedráticos universitarios y los de los ministros. Hay varias, algunas de las cuáles mencionaré mas adelante. Pero la primera y principal es que, un catedrático universitario de cierta trayectoria puede ganar entre un 40% y o un 60% mas que un ministro.

¿Y por qué esto es así? Los ministros y viceministros tienen sueldo base, mas prohibición (65%), anualidades de un 1,9% y reconocimiento de méritos académicos, que es un monto mensual por títulos académicos. Dada la voluntad expresada por el actual Gobierno, los salarios de los jerarcas no aumentarán salvo el 1,9% de la anualidad. Esto significa que estos salarios crecerán 7,6% en los próximos 4 años, tal y como ocurrió en el gobierno anterior.

En el caso de un catedrático de la UCR (que es el caso que conozco), su salario se compone de salario base, anualidad (5,5%), pasos académicos (que es otro porcentaje que se otorga año a año en función de su categoría de régimen académico en donde catedrático es la mas alta), y puede tener además (y es lo común que lo tengan) rubros salariales adicionales como bonificación, dedicación exclusiva,  dedicación exclusiva docente (que es adicional a la primera dedicación exclusiva), escalafón docente, reconocimiento por régimen academico, remuneración extraordinaria docente, remuneración especial docente, eso sin contar algunos otros incentivos que reciben los profesionales en salud.

No cuentan como parte del salario propiamente, pero algunos catedráticos reciben pagos adicionales por participar en programas de investigación financiados con fondos externos, incluyendo fondos del Gobierno para ciertos programas, como por ejemplo el LANANME.

Estos salarios crecen al menos 10,5% al año, pues la costumbre en la UCR es iniciar el año con un aumento del 5%, que se complementa después con otro 5,5% cuando se cumple el derecho a la anualidad. Pero en el caso de los catedráticos, al contar con otros incentivos que están definidos como porcentajes de su salario base o de contratación, el aumento es aun mayor. Pero aun si no se tuviera ninguno de esos incentivos, el salario de un catedrático universitario crecerá como mínimo un 42% en los próximos 4 años.

Esas son las diferencias. Como podrá verse, la composición del salario universitario incluye algunos rubros creados en función de la especificidad del trabajo que se realiza en la UCR, y sin duda es una situación de remuneración mucho mas ventajosa que la de un ministro o viceministro.

miércoles, 25 de junio de 2014

Arbitro de partido CR-GRE se expresa mal de ticos en Twitter

Transcribo una noticia de la agencia de noticias Reuters del día de hoy: "El argelino Mahmoud Al-Arabiya, designado por la FIFA para pitar el partido de octavos de final entre Costa Rica y Grecia en la Copa del Mundo de Brasil ha desatado la polémica al calificar al futbol costarricense como "una tragedia para el Mundial", afirmando que "nadie puede preferir que Costa Rica siga en el mundial sobre Italia". "Costa Rica juega artesanalmente", aseveró el argelino en subsiguientes tuits, "y sus jugadores han reaccionado arrogantemente a éxitos que no se repetirán en un millón de años".

Las opiniones, emitidas en su cuenta de la red social Twitter @mah_alar, desataron una tormenta en las redes sociales y motivó una solicitud formal de la Federación de Futbol de Costa Rica para que la FIFA cambie la designación en el el vital encuentro que se celebrará en Recife el próximo domingo. "No podemos confiar en un arbitro que se expresa de manera tan irrespetuosa sobre nuestro país", expresó Eduardo Li, Presidente de la Federación tica. "Exigimos que su nombramiento sea revocado, en aras del fair play y para no dejar dudas de que se desea favorecer a ciertos equipos en detrimento de otros", concluyó Li.

Consultado por Reuters sobre lo que expresara en Twitter, el arbitro argelino manifestó que los comentarios fueron hechos desde "su cuenta personal", y que eso "en nada afecta mi criterio para el partido". El referí fue respaldado por el griego Giorgio Panakadakis, Presidente de la Comisión de Arbitraje, pues afirmó que "lo que hagan los árbitros en su tiempo libre no le interesa a la FIFA"."

Hasta aquí la noticia. ¿Aceptaría usted que el argelino pitara el partido del domingo? ¿Confiaría que, efectivamente, haber expresado una opinión personal no afecta la credibilidad del árbitro, su capacidad de actuar objetivamente? ¿Se sentaría tranquilo a ver el partido del domingo si la FIFA no designara a otro árbitro?

Pues yo no. Y estoy seguro que la mayoría de los ticos tampoco. La noticia es falsa, pero sirve para ilustrar una situación que es frecuente en redes sociales. ¿Cuántas veces hemos oído a alguien justificar lo que dijo en una red social -por mas inapropiado que sea-, acudiendo al argumento de que es "mi cuenta personal"?. Pues bien, yo creo que no existe tal dualidad. Toda afirmación que hagamos por acá tiene consecuencias. Afirmar que se puede decir cualquier cosa sobre cualquier tema simplemente porque es "mi cuenta personal", y que eso no genera consecuencias en nuestra vida personal y profesional, no tiene ni pies ni cabeza. Tal y como habría afectado la credibilidad del ficticio Mahmoud Al-Arabiya, de cuya objetividad habríamos tenido toda la razón de dudar, lo que digamos en redes sociales tiene repercusiones reales.

Esto es especialmente cierto para toda figura pública. Y la definición de figura pública no es tan restrictiva como algunos pretenden, ni está limitada a políticos o funcionarios de Gobierno. Incluye además a todos aquellos que participan de alguna manera u otra en actividades de interés colectivo, periodistas, deportistas, líderes gremiales, religiosos, etc.. Toda esta gente debe tener en redes sociales una gran mesura, y ejercitar una autocontención que es imprescindible para evitar seguir abonando a la desconfianza.

Porque, cuando un funcionario público dice algo que puede generar tensiones con otras fuerzas políticas, no hay "cuenta personal" que valga. O porque cuando un periodista se expresa indebidamente sobre temas que tienen que ver con su trabajo porque "es mi derecho ciudadano y lo digo en mi cuenta personal", lo único que hace es minar su credibilidad y por lo tanto la del medio que representa.

Los seres humanos somos integrales. No hay un Dr. Jekyll de carne y hueso, ni un Mr. Hyde digital. Esa separación es absolutamente ficticia. Hay que ser disciplinados. Normalmente nuestras responsabilidades nos imponen restricciones. Esto opera también en redes sociales.

jueves, 15 de mayo de 2014

Para incluir en la agenda del Presidente (y a manera de información...)


Los hitos –grandes y pequeños-, en el proceso de desarrollo de un país deben señalarse. Los avances del país deben ser subrayados, como una forma de rescatar el optimismo y devolver la confianza de la población en las instituciones públicas. Nada mejor que se destaquen algunos de esos hechos con la presencia de la persona que ocupe la Presidencia de la República, en actos sencillos pero significativos, y aun cuando no sean resultado del trabajo de su gobierno.

Por eso sería importante –dicho sea con el mayor de los respetos-, que el próximo despacho presidencial valorara la posibilidad de incluir en agenda unos cuantos actos que sirvan para celebrar algunos de los hitos que se concretarán en los próximos años.

Por ejemplo, para el año 2014, tal vez en un acto que se lleve a cabo en el puerto de Limón, se podría dar la orden de inicio de las obras para la construcción de la Terminal de Contenedores de Moín, inversión de 500,000 millones de colones que resultará en una mejora dramática de la competitividad del país. Y si las cosas marchan bien habrá que incluir en la agenda la inauguración de la primera etapa de la Terminal, en el año 2017.

También para el año 2014, apenas unos meses después de haber iniciado el nuevo gobierno, podría ir a inaugurar varios puentes importantísimos para la consolidación de la ruta 1856, que ha llevado tanta esperanza a los habitantes de la zona y que reafirma nuestra soberanía nacional. Y aunque es difícil disponer de tantas fechas, habría que estar presente en alguno de los 53 CEN-CINAI cuya construcción, ampliación o reparación se estará terminando este mismo año.

Lo mismo pasará con los 164 proyectos que DINADECO deja en ejecución en todo el país, representando una inversión cercana a los 5,000 millones de colones. El trabajo de las asociaciones de desarrollo es fundamental en la atención de necesidades inmediatas de las comunidades, y aunque es imposible asistir a todas las inauguraciones, sería muy positivo programar algunas a lo largo del año.

En el 2015 se debería programar los actos de inauguración de la nueva carretera a San Carlos, así como el de la carretera Chilamate-Vuelta de Kooper y el de la ampliación de la carretera entre Cañas y Liberia. Y si el proceso que ya se inició se cumple sin retrasos, podrá dar orden de inicio al proceso de rehabilitación del tramo entre Paso Canoas y Palmar Norte, así como el banderazo de salida a la ampliación del tramo entre Limonal y Barranca, cuya construcción dejará una buena parte de la carretera Interamericana (de Puntarenas a Liberia) en cuatro carriles, acortando sensiblemente la duración del recorrido hacia el norte de nuestro país. Y habrá que volver a Limón a inaugurar la terminal petrolera.

De la misma forma, en el 2015 podrá hacer el viaje inaugural del tren entre Heredia y Alajuela, con el que quedarán interconectadas las cabeceras de provincia mas importantes del área metropolitana. Deberá también programar la inauguración de la Academia de Policía, en la que se formarán los nuevos policías que vendrán a consolidar las mejoras que se han alcanzado en materia de seguridad ciudadana en estos últimos 4 años.

Habrá que reservar tiempo para inaugurar alguno o algunos de los nuevos centros de formación especializada cuya construcción deja en marcha el INA, que incluyen la sede regional en Cartago, el Centro de Formación Profesional de Upala, el Centro Profesional Plurisectorial de la Regional de Heredia y el Centro Nacional Especializado para la Industria Gráfica y el Plástico, que supondrán, junto con algunas ampliaciones y remodelaciones en otras partes del país, una inversión de casi 16,000 millones de colones.

En el 2016 se podrá incluir en agenda la finalización de la restauración y equipamiento del edificio principal del Teatro Nacional, y, si se avanza sin contratiempos,  después de una inversión de 78,000 millones de colones, podrá hacer el recorrido inaugural del tramo de circunvalación norte, que dará por terminada una obra que el país ha venido construyendo por décadas, y que debería mejorar notablemente el tránsito en la ciudad de San José.

Para el año 2017, será motivo de una gran celebración la inauguración del nuevo hospital Monseñor Sanabria en Puntarenas, obra que queda con financiamiento, lugar de construcción definido y un cronograma de trabajo. Ese mismo año, y como parte de una agenda de inversiones en el área de salud de mas de 180,000 millones de colones que queda en ejecución para los próximos años, podría estar finalizando el proceso de construcción y equipamiento de la torre oeste, así como el edificio de Nutrición y Ropería, del Hospital Calderón Guardia.

Y durante los cuatro años, habrá que ver como se agrega en la agenda presidencial la visita a algunos de las decenas de colegios y escuelas que estrenarán laboratorios de informática educativa, y algunas inauguraciones de los nuevos 79 centros educativos que se construirán con el fideicomiso de infraestructura educativa ya aprobado.

En realidad quedan en marcha cerca de 800 proyectos de inversión de diferente envergadura. Pero por supuesto gobernar no solo es inaugurar. Es necesario también construir su propio legado. Porque finalmente así es como se construye el proceso al desarrollo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Con la frente en alto

A pocas horas de dejar mi cargo como Ministro de Planificación Nacional y Política Económica me abruman sentimientos contradictorios. Un gran alivio por haber terminado otro ciclo de servicio público, satisfacción por todo lo logrado; una gran angustia y desazón por aquellas cosas que no pudimos terminar, ilusión por lo que viene, pero sobre todo, una enorme nostalgia por dejar a un equipo de trabajo que me acompañó en MIDEPLAN. Casi seis de los últimos siete años los pasé al frente del Ministerio. No es poca cosa.

Me voy agradecido con la Presidenta Chinchilla, que me dio la oportunidad de servirle a mi país desde dos puestos en su gobierno. Profundamente agradecido con el sector municipal, que me brindó siempre su apoyo, aun cuando no pude cumplir la promesa de aprobar la primera ley de transferencia de competencias. En deuda permanente con lo cientos de regidores y síndicos en todo el país que siempre me expresaron su cariño y nos ayudaron a ayudar. Conmovido hasta la médula recordando las miles de bendiciones, abrazos y buenos deseos de personas en comunidades que expresaban así su agradecimiento por las cosas en las que pudimos ayudarlos. Emocionado al recordar el apoyo de la cooperación internacional.

Estoy seguro que me equivoqué. Estoy seguro que muchas veces no me apliqué suficiente, que no di el paso extra. Estoy seguro que como Ministro dejé de hacer cosas que debía hacer o no las hice bien. Pero también estoy seguro que actué, como todos mis colegas de gabinete, con absoluta honestidad. Correcto o equivocado. Pero siempre honestamente, que es la única manera que se puede ser honesto. Puedo tener mucho de qué arrepentirme, pero no tengo nada de qué avergonzarme.

Así que sobre todo, y con absoluta convicción, me voy con la frente en alto. 

sábado, 26 de abril de 2014

Sobre carretera San José-San Ramón

Respecto al proceso que ha venido desarrollándose para concretar un nuevo proyecto para construir la carretera entre San José y San Ramón, quisiera hacer algunas aclaraciones, en tanto pareciera que existe alguna confusión con este tema, sobre en todo en el programa de doña Amelia Rueda, que ha venido dándole un especial seguimiento, en mi criterio sin toda la información necesaria.

- El Gobierno de la República reafirma su convicción de terminar el trabajo que se ha venido haciendo hasta ahora, consciente de la necesidad imperiosa de contar con una alternativa viable que permita la construcción de esta carretera. Pero también reafirma su convicción de presentar al país un proyecto completo que incluya todos los elementos que permitan su análisis y valoración correcta.

- Este proceso se organizó alrededor de la consecución de 5 productos: un diseño conceptual de la carretera, un cálculo del costo constructivo, una forma de financiamiento, un método de administración y un estimado del peaje.

- Para alcanzar estos objetivos, se organizaron tres comisiones con participación de los representantes de la comunidad y de las instituciones coordinadoras: la jurídica, coordinada por MIDEPLAN, para afinar el proyecto de creación del fideicomiso que construirá y administrará la obra; la ingenieril, coordinada por la Escuela de Ingeniería Civil de la UCR y con el apoyo de LANANME, para definir el diseño de la carretera; y la comisión financiera, coordinada por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas, que tendría a su cargo la definición del peaje necesario para construir y mantener la obra.

- A la fecha de hoy, la comisión jurídica y la comisión ingenieril finalizaron su trabajo, mientras que la comisión financiera todavía se encuentra afinando los escenarios que construyó para determinar el peaje. Vale la pena mencionar que para un proyecto como este, cuya única garantía para los bancos es el flujo de ingresos (en tanto si no se pueden pagar los préstamos no hay un activo que responda: los bancos no podrían "quedarse" con la carretera si no genera los recursos necesarios para pagar los préstamos), lo que se calcula es el nivel de riesgo que ofrecen distintas tarifas de peaje. Ese será el formato del informe que el IICE presentará la próxima semana.

- Si bien es cierto que el proyecto del fideicomiso ya está listo, hemos valorado inconveniente enviarlo a la Asamblea Legislativa sin que finalice el trabajo de la comisión financiera, en tanto nos parece que el valor del peaje es un dato de suma importancia sin cuyo conocimiento los señores y señoras diputadas no podrían valorar de forma integral las bondades y/o limitaciones del modelo propuesto.

- La comisión financiera ha venido trabajando con total independencia, y el tiempo que se ha tomado para poder ofrecer su informe, está relacionado con el rigor con el que han venido acometiendo esta tarea, lo que los ha obligado a recopilar una gran cantidad de información respecto a costos relacionados a la construcción, mantenimiento y administración de la carretera.

Nuevamente, el Gobierno de la República, quien fue el que tomó la iniciativa de acercarse a los vecinos de Occidente para hacer este trabajo conjunto, reitera su compromiso en finalizar este proceso de la manera en que vislumbró desde el principio, conscientes como hemos estado siempre que la concreción del proyecto le corresponderá al nuevo Gobierno y a la nueva Asamblea Legislativa. Se ha querido dejar el proceso lo más adelantado posible, pero cumpliendo con un mínimo de rigor y fundamentando la propuesta de la mejor manera, reflejando de manera fidedigna las complejidades de un proyecto como este, que urge hacer, pero que sobre todo urge hacer bien.