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jueves, 16 de octubre de 2008

Para ser Presidente

Para ser Presidente no es suficiente ser inteligente, o estar preparado. Es fundamental ser también una persona estable emocionalmente, que no sea propensa a los exabruptos. Que no sea temeraria y ligera de palabra, sino mesurada y reflexiva. Para ser Presidente se requieren personas que sepan controlar su temperamento, que no descalifiquen los mensajes acudiendo al pobre recurso de descalificar al mensajero.

Quien aspira a ser Presidente no puede insultar a quienes piensan diferente, primera manifestación de un pensamiento antidemocrático y señal inequívoca de que quien así actúa es propenso al culto a la personalidad. No se puede andar haciendo acusaciones sin sustento, sin tener la humildad necesaria para reconocer que se ha equivocado cuando se le confronta con los hechos.

Para ser Presidente es imprescindible exhibir una estatura moral que le permita elevarse sobre las discrepancias cotidianas. Una elegancia intelectual que lo aparte del común y genere confianza. Una amplitud mental que no lo confine a los estrechos parajes del dogmatismo. Ser Presidente no es solo cosa de preparación e inteligencia, sino de calidad de la persona. Y eso no todos lo tienen.

1 comentario:

Daniel Calvo dijo...

Don Roberto, le falto decir "Para ser presidente no se puede calificar a todos de complices de campañas en su contra, para ser presidente no se puede acusar sin pruebas a sus opositores de narcotraficantes", aunque su artículo me dejo la sensación de que eso también lo leí.

Saludos