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domingo, 13 de septiembre de 2015

La cobija y la FIV, el ministro y el columnista

Una campaña del Gobierno en medios dice que para atender las necesidades del país en el 2016 se va a utilizar "la misma cobija que usó en el 2015". Esto porque el Gobierno "realizó recortes por ¢388,350 millones de colones al presupuesto". Son "hechos, no palabras" declara, me parece que con poca convicción, la narradora del spot.

Tal vez esto último sea pura percepción de mi parte, pero si fuera cierto, la locutora tendría razón de no estar convencida. El Gobierno, tal y como quiso hacerlo con la supuesta renegociación de la convención colectiva del A y A, nos quiere meter gato por liebre. No sé si es desconocimiento de lo que significa recortar de verdad un presupuesto, o si malintencionadamente está tratando de engañar a la gente, pero el mensaje que nos quiere vender con este spot es, para decirlo amablemente, falaz.

Cuando se va a elaborar el presupuesto general de la República, lo primero que se hace es que el ministerio de Hacienda solicita a el resto de los ministerios que envíen sus proyectos de presupuesto. Una vez que se tienen todos los proyectos, invariablemente Hacienda solicita disminuirlos, porque normalmente vienen muy altos. Y los ministerios no tienen opción. Puede haber una estira y encoge y hasta la intervención del presidente, pero los presupuestos originales de los ministerios normal y rutinariamente son recortados antes de ser presentados a la Asamblea Legislativa.

Estas reducciones, a falta de otros logros en esta materia, son las que el Gobierno presenta como "recortes del presupuesto". No lo son. Recortar el presupuesto habría sido, como mínimo, que fuera igual al del año pasado. pero no lo es. Crece casi un 5%.  Y los famosos 388,350 millones nunca estuvieron en el presupuesto y, por lo tanto, no pudieron ser "recortados". Son montos que venían "de más" en los presupuestos del los ministerios, que como podrán imaginarse siempre tratan de "hacerse un colchón" pidiendo el máximo que podrían necesitar. 

Y no podemos olvidar que ese 5% de aumento está calculado con respecto al presupuesto del año anterior, que creció  mas del doble que la inflación. Es decir, la cobija no solo no es exactamente la misma del año pasado, pues es un 5% mas grande, sino que además es muchísimo mas grande que la cobija del 2014.

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El presidente firmó un decreto para permitir la FIV en Costa Rica. La validez del mismo será discutida en la Sala Constitucional. Pero la verdad es que el presidente tenía que intentar algo, que también han intentado otros en el pasado: exasperados por la lentitud del debate y la posibilidad de veto que tiene cada uno de los 57 diputados, tratan, normalmente sin éxito, de brincarse a la Asamblea Legislativa para hacer avanzar ciertos temas.

La discusión no debería ser si el decreto es o no la mejor ruta de acción. La discusión debería ser qué se puede hacer para mejorar y hacer más expedito el proceso de formación de leyes en Costa Rica. Como se hace para que  otra vez las mayorías signifiquen algo. En nuestro país ha pasado algo muy curioso en los últimos años, y es que, no solo estar en una mayoría no significa nada en términos de la posibilidad de empujar ciertas tesis, sino que incluso se ha vuelto éticamente cuestionable pertenecer a una mayoría. "Ustedes lo que quieren es imponerse sobre las minorías!", oímos constantemente, implicando con esta acusación que las actuaciones de la mayoría son, ironía de ironías, antidemocráticas. Hay que darle vuelta a esto y volver a darle a la mayoría el peso que le corresponde en el proceso legislativo.

Dicho lo anterior, y en relación al caso específico de la FIV, es cierto que los diputados de los partidos de orientación religiosa han utilizado todas las armas que les brinda el reglamente legislativo para atrasar la votación de este tema. Pero yo me sospecho que en TODOS los partidos políticos representados en la Asamblea hay gente que se opone a la FIV, a los que les queda muy cómodo dejar que los diputados cristianos pongan la cara ante la opinión pública, mientras con un silencio calculado dejan la impresión de que apoyan una causa que tal vez les brindó réditos electorales, pero en la que no creen del todo.

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Dice el ministro de Comunicación que en una encuesta que circuló en estos días no hay evidencia de un deterioro de la imagen del presidente, y que mas bien hay señales de mejoría. Un periodista me preguntó sobre el tema y yo comenté que me parecía una ingenuidad  decir eso a las puertas de que se inicie un debate tan políticamente costoso como lo es el de una reforma fiscal, y que mas que estar buscando cosas que no existen en esa encuesta debería estar preparándose para  el tsunami que se le viene encima al gobierno, el que en los próximos 12 o 14 meses sufrirá un deterioro aun mayor de su imagen al tener que defender materia tan odiosa como lo son nuevos impuestos.

Confrontado con estas declaraciones mías, el ministro Herrera "responde" hablando, como parece ser la obsesión de ciertos jerarcas de esta administración, del gobierno de la Presidenta Chinchilla, poniendo el énfasis en la cifra de personas que cree que está mejor con este gobierno en comparación al de doña Laura.

Aparte de que el gobierno Solís no ha llegado siquiera a la mitad de su período, como para que la comparación tenga sentido,  el discreto ministro Herrera haría bien en prepararse para lo que viene en vez de estar viendo hacia atrás. La discusión de los nuevos impuestos requerirá mucho más que aguacates o comparaciones con el pasado. Si cree que ese tipo de argumentos va a ayudar a su presidente a mejorar su alicaída imagen, se va a llevar una muy desagradable sorpresa.

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 En su columna del lunes pasado, Juan Carlos Hidalgo se refiere a la escabrosa actuación del fiscal de Alajuela en el caso del Alcalde Roberto Thompson, pero, como es su costumbre, aprovecha para atacar al PLN, diciendo que "lo inusual de este caso es que la víctima haya sido un político liberacionista, cuando no es ningún secreto que los dirigentes de ese partido tienden a salir muy bien parados de los rigores investigativos del Ministerio Público"

Hidalgo tiene memoria selectiva. No recuerda que Karla González, Fernando Zumbado y Pedro Pablo Quirós, tuvieron que enfrentar, y lo hicieron con éxito, acusaciones de la Fiscalía. Tampoco recuerda el caso de Maureen Ballestero, ni que vienen los juicios contra Antonio Calderón y contra Oscar Alfaro. Ni que Roberto Dobles se encuentra en pleno proceso judicial.

También menciona el caso de la ruta 1856 como un ejemplo de ese supuesto favorecimiento de la fiscalía al PLN, preguntándose "¿cuántos funcionarios de la administración Chinchilla han enfrentado a los tribunales por el caso de la trocha fronteriza, donde el desfalco al erario ascendió a más de ¢20.000 millones?" Primero, sorprende que afirme que que se pudo haber malversado esa cantidad. Eso solo se puede decir si se ignora que el proyecto de la ruta no solo era abrir el camino a lo largo del río San Juan, sino que además incluía la rehabilitación de mas de 500 kms de rutas de acceso, el cableado necesario para que por fin llegara la electricidad a una zona en donde nunca hubo, y la posibilidad de mejorar el acceso de los pobladores a servicios de salud y educación.

Segundo, asume que hay "funcionarios" del gobierno de doña Laura involucrados en este caso. No es así. Las indagaciones iniciales de la fiscalía apuntan a mandos medios en colusión con algunos empresarios. Pero aquí habrá que esperar a que la fiscalía, que ya lleva tres años investigando, presente finalmente una acusación. Los mas interesados en esto somos precisamente los "funcionarios" de la administración Chinchilla, empezando por doña Laura misma, que fue quien presentó la denuncia ante la fiscalía para que se procediera a encontrar a los responsables. Y por supuesto, que cada palo aguante su vela.

1 comentario:

William Martinez Pomares dijo...

Lo de que hay diputados que no lo comparten es una verdad a voces. Pero no necesariamente es que se esconden, simplemente los medios venden más o les resulta más efectivo titular que son los religiosos los de toda la culpa. La firma de mañana tendrá no solo a religiosos, sino a microbiólogos, genetistas, abogados, informáticos. La idea de que la oposición al FIV es dogmática y no científica es lo que han tratado de mantener. De hecho, desde la sentencia, se presentaron cinco fuentes diferentes, todas científicas, indicando el inicio de la vida, contra solo un perito, que de hecho no presentó ningún estudio sino que dio su opinión, y los jueces, que debían seleccionar una de las opciones, optaron por la del perito (que de paso lleva 30 años haciendo FIV en Chile y por ende se supone un poco parcializado). El voto disidente no concuerda con la selección, por cierto, porque ante duda, pro homme.